Beato Anacleto Gonzalez Flores, martir de Cristo Rey!

20 de noviembre
Beato Anacleto González Flores (Tepatitlán, Jalisco, 13 de julio 1888 – mártir 1° abril 1927).

Nació en un ambiente de extrema pobreza. En 1908 ingresó al seminario de San Juan de los Lagos; pronto alcanzó grandes adelantos ganándose el apodo de toda su vida: "Maestro Cleto". Cuando comprendió que su vocación no era el sacerdocio ingresó en la Escuela Libre de Derecho.

Fundó la ACJM en Guadalajara. Notable pedagogo, orador, catequista y líder social cristiano. Poseedor de vasta cultura, escribió algunos libros llenos de espíritu cristiano, así como centenares de artículos periodísticos. Se convirtió en paladín laico de los católicos.

En octubre de 1922 contrajo matrimonio con María Concepción Guerrero, quien no asimiló el amor al apostolado de su marido; con todo, fue esposo modelo y padre responsable de sus dos hijos.

Muy fiel a su obispo -el siervo de Dios Francisco Orozco y Jiménez-, propuso a los católicos la resistencia pacífica a los ataques del Gobierno contra la Iglesia, para ello fundó la Unión Popular que llegó a contar con decenas de miles de afiliados.
Apoyó con su prestigio, su verbo y su vida, la resistencia activa de los católicos y los proyectos de la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa.

Alimentado con la oración y la comunión diaria, fortaleció su espíritu para dar su voto con sangre por la libertad de la Iglesia católica.
La madrugada del 1° de abril de 1927 fue aprehendido en casa de la familia Vargas González; se le trasladó al cuartel Colorado, donde se le aplicaron tormentos muy crueles; le exigían, entre otras cosas, revelar el paradero del arzobispo de Guadalajara: "No lo sé, y si lo supiera, no se lo diría", respondió.

Los verdugos, bajo las órdenes del general Ferreira, descoyuntaron sus extremidades, le levantaron con navajas las plantas de los pies y, a golpes, le desencajaron un brazo. Al final, el militar ordenó que lo traspasaran con una bayoneta.

Sus últimas palabras fueron: "Oigan una vez más las Américas: ¡Yo muero, pero Dios no muere!, ¡Viva Cristo Rey!".

Fue beatificado el 20 de noviembre de 2005 junto con otros compañeros mártires por la misma causa.

¡Un digno ejemplo para la juventud católica de México!