Viktor Orbán: “Lucharemos contra los que quieren cambiar la identidad cristiana de Hungría y Europa”

Orban: "No podemos rendirnos ante la extorsión. Para nosotros, Hungría es lo primero. Lucharemos contra quienes quieran cambiar la identidad cristiana de Hungría y Europa”.

El 3 de febrero, el Primer Ministro belga, Charles Michel, lanzó una amenaza a los países del Grupo de Visegrado (Eslovaquia, Hungría, Polonia y República Checa) sobre las cuotas de inmigrantes.

Ante la negativa de esos cuatro países a admitir una ola de inmigración musulmana que ya está provocando serios problemas sociales y de seguridad en el resto de la Unión Europea, Michel declaró al diario belga Le Soir: “Hemos dado un ultimátum a los países de Visegrado que rechazan la solidaridad y dar la bienvenida a los migrantes. En esencia: en ausencia de un consenso, usaremos mayorías calificadas al final del primer semestre para decidir sin ellos“.

El anuncio ha causado indignación en los citados países, ya que lo planteado por el primer ministro de Bélgica implicaría una violación de la soberanía nacional para imponer políticas migratorias que ya han demostrado ser muy peligrosas.

La amenaza de Michel ha supuesto un salto cualitativo en el tono de las amenazas de la élite de Bruselas contra quienes se resisten a sus políticas, y genera una cuestión inquietante: ¿pretende Bruselas emplear la fuerza bruta para imponer los caprichos de algunos de sus altos funcinarios? ¿Esto sigue siendo la Unión Europea o se ha convertido en una copia del Pacto de Varsovia, con el que la Unión Soviética mantenía sometidos a sus países satélites?
El primer ministro de Hungría planta cara a las amenazas de Michel

Ayer, Viktor Orbán, primer ministro húngaro y presidente del partido conservador Fidesz, y que además es el presidente de turno del Grupo Visegrado, contestó al ultimátum de Michel mediante un vídeo subtitulado en inglés publicado en su página de Facebook:

Os transcribo aquí su declaración:

“La presidencia de Fidesz ha discutido ayer el anuncio del primer ministro belga de que, de ser necesario y por la fuerza, obligará a los países centroeuropeos, incluida Hungría, a aceptar a los inmigrantes. De acuerdo con su plan, esto sucederá en junio, en la cumbre de los primeros ministros en Bruselas. Nuestra presidencia ha tomado una posición: no podemos rendirnos ante la extorsión. Para nosotros, Hungría es lo primero. Lucharemos contra quienes quieran cambiar la identidad cristiana de Hungría y Europa”.
Hungría acusa al primer ministro belga de coacción

Según apuntaba ayer el digital About Hungary, el Ministro húngaro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, ha tachado de “coacción” el anuncio del Primer Ministro belga: “Consideramos que esto es inaceptable y lo rechazamos”, señaló.

En una rueda de prensa conjunta celebrada en Bratislava junto al Secretario de Estado de Asuntos Exteriores de Eslovaquia, Ivan Korčok, el ministro húngaro también se mostró preocupado por los “27 ataques terroristas perpetrados recientemente por personas con antecedentes migratorios en Europa y las zonas prohibidas en ciertas ciudades europeas, incluso si el primer ministro belga no está preocupado por ellos”.

A su vez, Korčok declaró, en referencia a Bruselas, que no van a permitir una vez más que “voten sobre nuestras cabezas”.
El V4 reclama una “protección eficaz, responsable y exigible de las fronteras”

El 26 de enero, en Budapest, los cuatro países del Grupo Visegrado (o V4) firmaron una “Declaración sobre el futuro de Europa” en la que exponían de forma conjunta sus planteamientos en materia migratoria:

“La crisis migratoria ha moldeado las realidades de los europeos durante más de dos años, creando desafíos aún no resueltos para la migración nacional y las políticas de seguridad.Como consecuencia de la crisis, la UE debe hacer frente a importantes desafíos, como la necesidad de garantizar la protección de las fronteras exteriores y la diferenciación entre los auténticos solicitantes de asilo y los inmigrantes ilegales y económicos.

Nuestra experiencia ha demostrado que solo aquellas soluciones que han sido aprobadas por consenso brindan los mejores resultados en la práctica y pueden abordar de manera efectiva la crisis. La mayor parte de estas acciones se llevó a cabo dentro de los aspectos externos de la política de migración, destacando la necesidad de cooperación con los países de origen y tránsito.

Ahora llega el momento de elaborar un consenso sostenible sobre un enfoque integral de la migración y la política de asilo. Teniendo en cuenta nuestra experiencia común, cualquier solución global para la crisis debe, por lo tanto, construirse con el objetivo de no distribuir, sino de prevenir la presión migratoria sobre Europa.

Esa es la razón por la que contribuimos a la protección fronteriza en Libia con 35 millones de euros. Los países de Visegrad contribuirán al debate en curso sobre una política migratoria integral, basada en el principio de una protección eficaz, responsable y exigible de las fronteras exteriores para evitar la aplicación de cuotas obligatorias que son ineficaces y ya han dividido a Europa”.