15 de agosto, detonante de la Cristiada, en 1926

EL PADRE LUIS BATIZ SAINZ CURA DE CHALCHIHUITES ZACATECAS MARTIRIZADO A TRES KILOMETROS DE ESTE LUGAR EL 16 DE AGOSTO DE 1926

Nació el 13 de septiembre de 1870. en San Miguel del Mezquital, hoy Miguel Aura. Zacatecas. A los 12 años ingresó al Seminario de Durango y se ordeno sacerdote el primero de enero de 1894. Fue director espiritual del propio seminario y al mismo tiempo Capellán del Santuario de Guadalupe de la capital del dicho Estado. Nombrado Cura Párroco de San Pedro Chalchihuites, tomo posesión el 21 de agosto de 1925. Dio allí nuevo impulso a la A.C.J.M. Fundó una Escuela Apostólica para los niños del pueblo y a los obreros los agrupó en el Círculo LEÓN XIII. En estas entidades desplegó un grande celo pastoral.
El 14 de agosto de 1926, ya iniciada la persecución anticatólica, arribó a Chalchihuites el Teniente Blas Maldonado en compañía de 12 militares, enviados de Zacatecas por el General Eulogio Ortiz. dizque para sofocar una rebelión que estallaría el siguiente día 15. La denuncia la hizo el Sr. Refugio García, telegrafista del pueblo, al General Ortiz. primero por carta y después mediante telegramas. En esas comunicaciones, el dicho Refugio García, el Presidente Municipal. Donacianano Pérez, y el secretario del Ayuntamiento acusaban DOLOSAMENTE al Sr. Cura D. Luis Bátiz Sáinz de planear, desde tiempo atrás, un complot contra el Gobierno del General Calles. Y le comunicaban también que al Sr. Cura le ayudaban como líderes los exseminaristas y acejotaemeros Manuel Morales. Salvador Lara Puente y David Roldán Lara. Todo era pura mentira.
Los soldados, acompañados del telegrafista y del Presidente Municipal, como a las 10 de la noche allanaron la casa donde se hospedaba el Sr. Cura, y haciendo gala de fuerza y disparando al aire sus armas, penetraron a la recámara donde ya dormía dicho sacerdote; y luego, a golpes y empellones lo sacaron a la calle. Y al ver esto el Presidente Municipal y D. Refugio, el telegrafista, dijeron a los soldados: “Muy bien, así se debe tratar a estos perros fanáticos".
A poco caminar, a unos tres kilómetros de Chalchihuites, en el lugar que se llamó PUERTO DE SANTA TERESA, hoy denominado LUGAR SANTO, la tropa hizo alto y de los carros bajaron los 12 militares y los presos. El Sr. Cura, viendo los movimientos que hacían los soldados y oyendo las voces de mando que daba el Teniente Blas Maldonado, se acercó a éste y en tono de súplica le dijo: ''Teniente, yo muero con gusto; sé que muero por ser sacerdote. yo doy mi sangre por Cristo y la doy gustoso. Pero por favor. no maten a estos muchachos: Manuel tiene esposa y es padre de tres niños David y Salvador son el único sostén de sus familias, que van a quedar desamparadas. Ellos no han hecho ningún mal a nadie.”
Por esta petición el Sr. Cura fue golpeado cruelmente en la cara con las culatas de los rifles. Lo golpearon hasta hacerlo caer al suelo, y caído ya. lo seguían golpeando y dándole puntapiés. Por fin. el Teniente Blas Maldonado, lleno de ira. con su propia pistola le disparó un tiro en la cabeza y le quitó la vida. Allí mismo un soldado fusiló a Manuel.
Consumado el crimen, los soldados se fueron a la estación de Gualterio. Los cadáveres fueron recogidos y trasladados al pueblo.
El cuerpo del Sr. Cura fue velado en casa de la familia Pérez. Lo lavó la Srita. María Olivas y como guardaba escondidas unas llaves de la sacristía, tomó de allí un ornamento y se lo vistieron al cuerpo yerto de su pastor. La noche de su aprehensión los soldados lo habían encerrado en La Recaudación de Rentas. El día 14. Y como a eso de las 12 del día 15 lo sacaron para victimarlo.
El día 16 de agosto, a las 9 de la mañana, con cierta precipitación. su cuerpo fue trasladado al panteón para darle sepultura. El General Eulogio Ortiz, no satisfecho con la muerte del Sr. Cura Bátiz. llegó poco después con la intención ele arrastrar su cadáver por todas las calles de Chalchihuites. No pudo hacerlo por haber sido ya sepultado. Providencialmente su sepelio fue a buena hora — a las 9 de la mañana— de dicho día. Sus restos sacerdotales se hallan en el Templo Parroquial. Se trabaja por su canonización.
Después se supo que cuando sacaban de Chalchihuites, a bordo de varios automóviles, al Sr. Cura Bátiz y a los tres exseminaristas del pueblo, de los que hablaremos adelante, el famoso guerrillero Quintanar se hallaba casualmente allí. Todo el mundo lo buscó y le gritó al encontrarle que fuera a rescatar a los cuatro presos. Quintanar, sin medir el peligro, salió violentamente de la población y logró tirotear los coches en que iban las fuerzas del bárbaro Teniente Blas Maldonado, haciéndole dos bajas.
La noche del 14 de agosto de 1926 es memorable en Chalchihuites por los desmanes que cometió el supradicho Teniente Blas Maldonado, golpeando a indefensos ancianos, maldiciendo y escandalizando. El referido Teniente se robó todos los objetos de valor de la Iglesia y el General Eulogio Ortiz, enemigo abominable de los Curas, que llegó al día siguiente, queriendo arrastrar por las calles los cuatro cadáveres de las víctimas, se robó toda la biblioteca del Sr. Cura D. Luis Bátiz Sáinz.